La provincia de Almería se enfrenta a una jornada de riesgo importante debido al recrudecimiento de las condiciones meteorológicas provocadas por la borrasca Leonardo. Según los últimos datos facilitados por la Agencia de Emergencias de Andalucía, el litoral de la provincia entrará este viernes en nivel naranja por fenómenos costeros, una situación de peligro elevado que podría dejar vientos de hasta 60 kilómetros por hora y olas que alcanzarán los cinco metros de altura.
Además de la situación en la costa, diversas comarcas del interior de Almería permanecerán bajo aviso amarillo por rachas de viento que podrían llegar a los 70 kilómetros por hora, lo que ha obligado a las autoridades a extremar la vigilancia en toda la geografía almeriense.
En cuanto al impacto inmediato de este temporal, la provincia de Almería ha registrado un total de 108 incidencias gestionadas por el servicio EMA 112 durante la jornada del jueves, situándose dentro del balance global de una comunidad que ha tenido que atender 1.411 avisos en un solo día. Desde que comenzara la sucesión de borrascas el pasado 27 de enero, el cómputo total de emergencias en el territorio andaluz asciende ya a 8.696, de las cuales 4.497 corresponden estrictamente al paso de Leonardo desde el pasado lunes.
A pesar de la intensidad del fenómeno, el Comité Asesor del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones ha confirmado que la actividad educativa en los centros de Almería se mantendrá con normalidad este viernes, salvo en aquellos casos puntuales donde se registren daños estructurales o dificultades de acceso por el estado de las carreteras.
La situación en el resto de la comunidad autónoma ha alcanzado niveles críticos, con casi 7.000 personas desalojadas de sus viviendas de forma preventiva. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha confirmado la evacuación completa y sin incidencias de los 1.500 vecinos de Grazalema ante el riesgo de hundimiento del terreno, quienes han sido trasladados al polideportivo de Ronda en un operativo que ha contado con la participación de la Unidad Militar de Emergencias y la Guardia Civil. Otros puntos de las provincias de Cádiz, Córdoba, Sevilla, Huelva, Granada, Jaén y Málaga también han sufrido evacuaciones masivas ante la crecida de ríos como el Guadalquivir o el Guadalete, motivando incluso el envío de mensajes Es-Alert a la población de zonas sensibles.
Para hacer frente a esta crisis, se mantiene un despliegue de más de 1.200 efectivos en distintos puntos de Andalucía, incluyendo a 404 militares de la UME que operan en las ocho provincias con cerca de 200 equipos pesados para labores de achique, apuntalamiento y vigilancia de infraestructuras. En el ámbito de las comunicaciones, el temporal ha obligado al corte de 85 carreteras en el Estado español a su paso por el sur, siendo la provincia de Cádiz la más afectada con 25 vías cerradas, seguida de Córdoba, Jaén y Sevilla, mientras que en Granada se registran cierres en Sierra Nevada por hielo y nieve.
La Agencia de Emergencias de Andalucía ha insistido en la necesidad de que la ciudadanía de Almería siga las pautas de autoprotección, recomendando evitar desplazamientos innecesarios, alejarse de cornisas, árboles o muros en mal estado y asegurar cualquier objeto del mobiliario exterior que pueda ser proyectado por el viento. Ante la alerta naranja en la costa, se hace especial hincapié en alejarse de playas, paseos marítimos y miradores para evitar que el fuerte oleaje pueda arrastrar a las personas hacia el mar.
Aunque se espera que el domingo sea una jornada de transición, las previsiones apuntan a la entrada de un nuevo río atmosférico y una borrasca para el inicio de la próxima semana, lo que mantendrá en alerta a todos los dispositivos de seguridad de España