La circulación prohibida de vehículos de movilidad personal por las carreteras de la provincia de Almería se ha saldado con un centenar largo de penalizaciones en la última campaña de control desarrollada por las autoridades viales. Los dispositivos destinados a erradicar los patinetes eléctricos de los ejes interurbanos arrojaron un balance de 186 denuncias, dentro de una iniciativa que también puso el foco en la vulnerabilidad de los viandantes con el reparto de material de alta visibilidad para prevenir atropellos.
Esta vigilancia específica, que tuvo lugar durante la primera semana de mayo, coincidió en el tiempo con el registro de tres accidentes de circulación en los que se vieron implicados este tipo de patinetes. De forma paralela, el despliegue de la Agrupación de Tráfico de la guardia civil compaginó la fiscalización de los conductores con la supervisión de 326 peatones que transitaban por los márgenes de las carreteras convencionales. A estos últimos se les facilitaron recomendaciones preventivas y se distribuyeron cuarenta chalecos reflectantes entre quienes caminaban desprotegidos.
La inquietud de los responsables de la seguridad vial radica en la alta siniestralidad histórica vinculada a la falta de visibilidad. Las estadísticas oficiales revelan que, entre los años 2019 y 2025, un total de 28 personas perdieron la vida atropelladas en las rutas de la provincia, dándose la circunstancia de que la gran mayoría de estos sucesos ocurrieron en carreteras secundarias y en horario nocturno. En lo que llevamos de ejercicio de 2026, ya se ha tenido que lamentar al menos un deceso en estas condiciones. Por su parte, los usuarios de los vehículos de movilidad personal acumulan cerca de doscientos siniestros en el último lustro, con un balance de tres conductores fallecidos en fechas recientes.
Desde Tráfico se insiste en que las prendas reflectantes operan como auténticos salvavidas silenciosos en las zonas urbanas, que son los únicos espacios donde estos dispositivos tienen autorización legal para circular. La presión inspectora sobre el uso indebido de los patinetes en vías rápidas mantiene una tendencia firme, sumando más de 1.400 denuncias en los tres años anteriores, con decenas de infractores interceptados incluso en autovías. Conviene recordar que, bajo el nuevo marco regulatorio que entró en vigor a comienzos de 2026, estos aparatos tienen la obligación de estar inscritos en un registro oficial y contar con una póliza de seguro, un trámite que ya supera las dos mil unidades censadas en el territorio provincial.
Para evitar situaciones de riesgo extremo, las directrices de seguridad vial recuerdan que los caminantes deben avanzar siempre por el margen izquierdo de la calzada o el arcén para visualizar de frente a los vehículos que se aproximan. En caso de desplazarse en grupo, la norma exige marchar en fila india y efectuar los cruces en zonas limpias de curvas o cambios de rasante que garanticen una perfecta visibilidad recíproca. Asimismo, se reitera la prohibición absoluta de transitar a pie por autopistas y autovías, espacios restringidos donde los ocupantes de un automóvil averiado solo pueden bajarse del vehículo para solicitar auxilio provistos obligatoriamente de su correspondiente equipo reflectante.