Ante la reciente escalada de incidentes delictivos que ha afectado a las explotaciones agrarias durante las últimas semanas, el Ayuntamiento de Níjar ha decidido tomar cartas en el asunto mediante la activación inmediata de un operativo de seguridad excepcional. Esta medida, coordinada a través del Área de Seguridad y Emergencias, se mantendrá vigente durante todo el mes de febrero con el objetivo prioritario de proteger el patrimonio de los agricultores y garantizar la tranquilidad en las zonas más apartadas del municipio.
El núcleo de la estrategia reside en una intensificación de la presencia policial durante las horas de mayor vulnerabilidad. Para ello, se han habilitado dotaciones adicionales de la Policía Local que se encargarán de monitorizar puntos críticos y estratégicos de la geografía nijareña, centrando sus esfuerzos en la vigilancia nocturna y la prevención de asaltos en cortijos e instalaciones agrícolas. Para optimizar estos esfuerzos, las autoridades municipales han solicitado el apoyo activo de los residentes, instando a los vecinos a comunicar de manera inmediata cualquier movimiento anómalo o presencia sospechosa que detecten en las inmediaciones de los invernaderos.
El regidor de la localidad, José Francisco Garrido, ha puesto en valor el compromiso de su administración con la protección ciudadana, destacando la evolución que ha experimentado el cuerpo local en los últimos dos años. Garrido ha recordado hitos como la ampliación de la plantilla, la modernización de los vehículos o la creación de unidades especializadas como la patrulla rural y el grupo GOR. Según sus palabras, “los hechos demuestran el importante esfuerzo que estamos haciendo desde el Ayuntamiento para reforzar la seguridad”.
No obstante, el alcalde también ha aprovechado para dirigir una demanda clara hacia la administración central, insistiendo en que “es imperativo que el Gobierno de España haga el mismo esfuerzo y dote a la Guardia Civil de los efectivos necesarios y los medios adecuados para que puedan trabajar en Níjar con plenas garantías”.
Este despliegue no es una novedad absoluta en la gestión local, ya que se inspira en el éxito obtenido en operativos similares realizados anteriormente durante la campaña de la sandía. Aquella experiencia previa, que arrojó resultados muy positivos para el sector, sirve ahora de aval para este nuevo refuerzo con el que el consistorio espera atajar definitivamente la actual ola de inseguridad en el entorno rural almeriense.