La justicia ha refrendado la severa condena impuesta al individuo que, en marzo de 2023, intentó acabar con la vida de los padres de su expareja sentimental en el municipio de Berja. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha desestimado el recurso de apelación presentado por la defensa del procesado, confirmando así una pena total de 17 años y seis meses de cárcel. El fallo ratifica que los hechos, ocurridos en la calle Gaudí de la localidad almeriense, constituyeron un delito de asesinato en grado de tentativa, penado con diez años de prisión, y otro de homicidio en tentativa, que suma otros siete años y medio. La resolución judicial subraya que no existe duda sobre la intención de matar por parte del agresor, descartando de forma tajante la versión de un posible accidente o de una voluntad meramente lesiva.
El suceso se desencadenó cuando el acusado, a bordo de un vehículo todoterreno, localizó a sus víctimas y procedió a perseguirlas y vigilarlas antes de perpetrar el ataque. Una vez que la pareja se introdujo en el garaje de su vivienda para recoger unos enseres, el agresor irrumpió con el vehículo acelerando a gran velocidad. El primer impacto se produjo contra el varón, de forma imprevista y fulgurante, lo que ha llevado al tribunal a calificar esta acción como asesinato en tentativa debido a la alevosía, ya que el hombre no tuvo capacidad alguna de defensa ni refugio ante la embestida. Acto seguido, el acusado dirigió el automóvil contra su exsuegra, quien, aunque intentó ponerse a salvo tras presenciar el primer atropello, fue embestida sufriendo heridas de gravedad.
Durante el transcurso de la agresión, el condenado profirió amenazas de muerte explícitas, vinculando sus acciones a la imposibilidad de ver a su hijo y llegando a manifestar a las víctimas que de la cárcel se sale pero del cementerio no. El tribunal ha dado especial relevancia a la extrema peligrosidad del medio empleado y a la persistencia del ataque, ya que el agresor llegó a dar marcha atrás para intentar arrollar de nuevo a los heridos cuando ya se encontraban en el suelo. La intervención providencial de un vecino, que se interpuso ante el todoterreno, consiguió que el atacante cesara en su conducta y abandonara el lugar de los hechos sin prestar auxilio a los heridos.
En cuanto a la salud de los afectados, las secuelas físicas han sido considerables, requiriendo ambos largos periodos de recuperación que en el caso de la mujer superaron los 300 días tras una intervención quirúrgica por fractura de pelvis, mientras que el varón necesitó casi un año para sanar de diversas fracturas lumbares y pélvicas. Por su parte, la Sala de Apelación ha rechazado cualquier tipo de atenuante por consumo de drogas o medicamentos, al no existir pruebas que sustenten que el acusado actuara bajo tales efectos. Además de la estancia en prisión, el tribunal mantiene la prohibición de que el condenado resida o acuda a Berja durante 17 años, el pago de indemnizaciones que superan los 332.000 euros y la imposición de libertad vigilada una vez cumplida la pena privativa de libertad.