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Neumovirus: o calvos o con tres pelucas

miércoles 18 de marzo de 2020, 18:07h

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"Es muy frágil el lugar donde se guardan los sueños".

La Tercera Huelva, Aleix Morilla





Los acontecimientos se precipitan en aluvión, a velocidad de vértigo. Con una constante inalterable: el desprecio de la castuza partidocrática por la Democracia o Separación de Poderes y por la Sociedad Civil con especial dedicación a la meridional (esos sucios plebeyos que ya desde mucho antes de los tiempos de los Episodios nacionales de Galdós nos han sacado las castañas del fuego, cuando un vendido monarca se comportaba con muy inferiores honor y orgullo que los un perro sarnoso). Además, como veremos, rigen normas diferentes según se trate del privilegiado norte y el 'sur' del mismo Estado, pasándose su 'carta magna' por salva sea la parte.



Aunque la mezquindad con apariencia humana no ha residido en exclusiva en los borbones o austrias desaprensivos y sin el menor escrúpulo. Basta con ver a la directora adjunta de la Vanguardia (española) Lola García García, badalonesa sin ocho apellidos catalanes al contrario que su paisano y compi Enric Juliana, la cual aprovecha la tragedia para ponderar el 'patriotismo' (sic) inherente al Covid-19, al igual que su compañero únicamente se ponía las gafas para contemplar los 'a-por-ellos-oé' que salían de Andalucía, y no para idéntica 'performance' castrense si la ejecutan desde otros Pueblos del septentrión peninsular. Con mejor 'raza', claro... como el descendiente de bereberes pasiegos Abascal o los catalanes almogávares. Estar a las órdenes editoriales del III conde de Godó, con grandeza de Apaña e hijo de un procurador en las Cortes franquistas de dilatada trayectoria, excita un 'periodismo' ágil para resaltar el impacto de la pandemia entre los del 'sur', y el mucho mayor propio puede convertirse en pelusilla a esconder bajo la alfombra. El caladero de votos de Albiol, de donde proceden la Lola y el Juliana, provoca estas ansias compulsivas por 'limpiar', fumigar y purificar, no sólo Badalona.



Una catástrofe hace aflorar lo más noble de la humana condición, junto con las miserias extremas, como regocijarse por el mayor número de víctimas de Madrid, con esa mala baba zafia de la Ponsatí, ¡¿consejera de Enseñanza?! Nuestro brutal enemigo históricamente ha sido el centralismo, pero jamás nos alegraríamos de la desgracia ajena. No por ser la capital del Estado foco migratorio de andaluces, tanto o más que a Catalunya, aún a pesar de que a la Lola, esa renegada y acomplejada pseudoandaluza sin alcurnia humanizada, la piconera trepa de la Vanguardia (española) antedicha, le pudiera parecer que los miasmas en el Foro se vuelven mucho más nacionalistas que los de sus señoritos de la alta burguesía cuatribarrada, del pésimo estilo de Torra. Ah, esos fieles camaradas con barretina del Carnicero de El Ferrol en Salamanca y más allá de siempre, tan leales a sus colegas oligarcas madrileños y vascos, con la bendición apostólica. Una pena, la industria de expoliar al 'moro' del Duero-Ebro para abajo ha dejado de ser tan rentable... ¿verdad? No únicamente durante la gloriosa epopeya en la que los clerical-sociatas depauperizaron Andalucía, trocando nuestra Nación Pentamilenaria en un triste bonsai económico y cultural subdesarrollado.



Si bien los dramas irreparables, con cadáveres de por medio, no deben ahorrarnos el ímpetu de nuestra crítica, con el objeto de que tanta desidia y cinismo no se repitan. Sobre todo ahora cuando los Parlamentos se asemejan cada vez más a hospitales de leprosos, por los infectados y el miedo al contagio. La moralina barata lacrimógena os la reserváis para el teatro o el plató televisivo; lo sentimos, de recibo para todos los que no tenemos vocación de tragasapos no cuela.



Aquí con la maquinita de la propaganda se tapa todo. ¿Qué hacen falta medidas de protección antivíricas en Madrid? No hay problema, aprovechando el estado de excepción - ¿o era 'de alarma'? - se incautan ciento cincuenta mil mascarillas de la empresa de Jaén que suministraba a Málaga y Sevilla, también muy afectadas con sus profesionales al borde del colapso, y con presentar por los media a los jiennenses que hacían un extraordinario esfuerzo como supuestos 'facinerosos acaparadores' implícitamente, todos los colonizados parias de la reserva-'sur' chitón. Y el consejero de Sanidad, Aguirre el Paponazo, casi ni se queja... con la boquita chica, excepto para invocar el amparo de San Rafael, Gran Protector de Córdoba y olé.



Hace muy pocos días siguiendo la consigna del inepto ministro de Sanidad, Salvador Illa - ¡ten vergüenza, cobarde edecán tiralevitas de Iceta, y dimite ya, bandido sin conciencia ni dignidad! ¡Exigimos que sea conducido ese abyecto mindundi de Moncloa al Tribunal de la Haya! -, con la monserga de su capo Sánchez del 'peligro del alarmismo' causaba mezcla de grima y terror, unida a las frivolidades de tantos mentecatos por las redes, por cuenta de esta pandemia sin control cuyas demoledoras consecuencias en gran manera podían haberse evitado, adoptando enérgicas disposiciones. Sin embargo, aun con los estragos de Lombardía a las puertas, lo relevante consistía en celebrar la feria internacional de arte Arco como si nada, cumplimentar la agenda sociata-podemita y pepero-naranja liberal de las manis feministas - pasándose por los ovarios la llamada a tomar precauciones desde Bruselas, evitando actos multitudinarios -, estadios de fútbol repletos, el circo suicida de Voxtalegre III con disfraz de salvapatrias y hasta previo concierto de la Pantoja... ¡¡¡ya el ocho de marzo!!! ¿¿¿quién da más???



Lo que no puede tolerarse es que por no impermeabilizar Madrid aislándola, capital de un Estado jacobino ad nauseam, se haya producido la espantada de muchos infectados de orillas del Manzanares, al replicar esta pavorosa calamidad donde apenas se conocía, como en Murcia, dejando a paso de caballo de Atila La Mancha, sin importarles a muchos exacerbar nuestra lacerante situación en Cádiz o la Costa del Sol. Y no contenta la demencial incompetencia de los responsables politicastros con sus juegos de muerte, por cuenta del súbdito del reino del hijo del rey de Franco, la mayor sevicia aún no ha aflorado con sus letales efluvios de despacho con moqueta. Se sabe que las nefastas consecuencias de una incontrolada epidemia se agravan por la debilidad física de los posibles cuerpos portadores del virus. En una Andalucía con 3,2 millones de andaluces en grave riesgo de situación de pobreza y exclusión social, con la mitad de los niños malnutridos, ¡el consejero de Educación Imbroda, el Carapapa melillero, se excusa con dilaciones administrativas para diferir el indispensable servicio de comedor escolar de los colegios para socorrer a los menores, bajo amenaza de muerte por el Coronavirus máxima, cuando esas desvalidas criaturas sin recursos precisan de una alimentación reforzada! ¡Y esa sabandija cristofascista desalmada en comandita con su jefecito Bonilla pretenden seguir en el cargo un minuto más!



Desconocemos más allá de nuestros corazones la ubicación del celestial palacio donde habitan los sueños. Pero sin una aspiración verdadera democrática, que cohesione a Al-Andalusía libre y soberana en momentos de adversidad, lo único que podemos esperar es lo de aquel pordiosero del genio canarión Galdós: "El hombre sin ideal es como el mendigo que puesto en medio del camino implora un día y otro la limosna del pasajero (...). Todos van y vienen... y él se queda siempre, pues ni tiene piernas para andar ni deseos de ir más lejos".

Al Hakam Morilla Rodríguez

Coordinador Nacional de Liberación Andaluza

Colectivo para la memoria y la identidad de Andalucía