La Junta de Andalucía ha puesto en marcha un plan operativo de apoyo psicológico y acompañamiento emocional, dirigido tanto a la población como a los profesionales, en respuesta a la alerta meteorológica que afecta a diversas zonas de la comunidad. Esta iniciativa fue anunciada por el consejero Antonio Sanz, quien destacó que «ante situaciones excepcionales, la respuesta sanitaria debe ir más allá de lo asistencial e incorporar también el cuidado emocional de la ciudadanía y de los profesionales que están en primera línea». Sanz también subrayó que este dispositivo «responde a una planificación responsable, basada en la anticipación y en la coordinación con el conjunto de los operativos de emergencia».
Este dispositivo se implementa a través de Salud Responde y el Centro de Emergencias 061, contando con la colaboración de profesionales de psicología del SAS y voluntariado de entidades asociadas. Su enfoque es preventivo y temporal, formando parte de la respuesta sanitaria global ante las condiciones meteorológicas adversas. El objetivo es anticipar y atender tempranamente situaciones potenciales de estrés, ansiedad, incertidumbre, aislamiento o evacuaciones preventivas, sin provocar alarma ni medicalizar el contexto.
Línea telefónica para apoyo psicológico
línea telefónica específica para ofrecer apoyo psicológico, atendida por profesionales cualificados. Esta línea está orientada hacia la
escucha activa, la
contención emocional y la
orientación práctica. El número habilitado es el
900 400 061, disponible todos los días entre las
10:00 y las 20:00 horas, mientras persista la situación actual.
Las intervenciones se llevarán a cabo brevemente por teléfono, limitándose generalmente a un máximo de dos contactos por persona. En caso de ser necesario, se garantizará la derivación a los circuitos sanitarios ordinarios, coordinándose con Atención Primaria.
Cuidado integral en momentos críticos
El consejero Sanz enfatizó que este plan «responde a un enfoque de prudencia, anticipación y cuidado integral, reforzando la capacidad de afrontamiento individual y comunitario en momentos especialmente exigentes», apoyando tanto a la ciudadanía como a los profesionales que están trabajando sobre el terreno.
A medida que avance la situación, el dispositivo será evaluado continuamente y se desactivará ordenadamente una vez que se normalice todo, asegurando en todo momento la continuidad asistencial.